Así fue el 12 de Mayo en Valencia

Ayer la asociación sfcvalencia trabajó muy duro, se pusieron 200 zapatos con 200 mensajes enviados por pacientes que no podían acudir, mucha gente quiso conocer el porqué de todos aquellos zapatos, leyeron con interés todos los mensajes y se consiguió ampliar el número de personas que hoy conocen EM/SFC. ¡GRAN TRABAJO!

A las 17:30 se leyó un manifiesto, para los que no estuvisteis lo dejo aquí escrito, (¡Bravo por la autora! María Cuesta nos emocionó un poco a todos)

“Hoy en día se tiende a necesitar ver para creer en algo.

Necesitamos escuchar algún escándalo para reaccionar ante él, que nos griten a la cara lo que está ocurriendo para que de repente abramos los ojos y nos demos cuenta de que hay muchas cosas que no estamos haciendo bien

La historia de la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica es la historia de una minoría silenciada.

Se ha vivido en un silencio, en una especie de tabú que parecía que nos obligaba a guardarnos todo para nosotras.

Se ha vivido con miedo, miedo a explicar lo que ocurre.

Se ha vivido con vergüenza como si tuviésemos la culpa de algo, como si de alguna manera dependiera de nosotras estar bien o estar mal.

La historia de esta enfermedad está en silencio, encerrada tras miles de puertas que no han sido abiertas porque no había fuerza.

Encerrada porque pacientes y médicos no han sabido encontrarse, encerrada porque de nuevo, daba mucho miedo abrirla y enfrentarse a ella de frente.

Pero también es una historia de valentía. De saber levantarse quién podía y de saber levantarse por quien no podía hacerlo.

Valentía de reconocer que efectivamente la vida de antes no es la vida que tienes después de enfermar.

Valentía de aún así, aún sabiendo que mucha gente no te va a creer seguir queriendo encontrar una solución, seguir luchando.

Valentía de saber encontrar nuestros límites.

Valentía de llorar, claro que sí, porque llorar también es necesario.

Valentía de pedir ayuda, porque todas sabemos lo que duele perder la independencia.

No olvidar tampoco la valentía de los médicos que han dado la cara y los que están empezando ahora a darla.

La valentía para olvidar el trato que se le ha dado en el pasado y centrarnos en cómo mejorar en el futuro.

Esta es la historia de una minoría, pero una minoría de millones de ausentes y no vamos a permitir que esta historia siga siendo así.

No dejaremos silenciados a los que no pueden alzar la voz, ni permitiremos que encerradas en sus casas se avergüencen de lo desconocido, de lo que mucha gente ignora.

Esta ya no es la historia de una minoría silenciada, esta es a partir de hoy la historia de una gran mayoría unida, es a partir de ahora una historia de empatía, de saber que si mi madre no está porque ha enfermado estará su hija, y su marido y sus nietos.

Esta ya no es la historia de millones de ausentes, ya no más, estamos más presentes que nunca.”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s